viernes, 25 de diciembre de 2009

Regalo de Reyes

Ya es Navidad. Unas fechas tan llena de sonrisas, buenas maneras y reuniones de todo tipo como de falsas apariencias, hipocresía y consumismo desenfrenado.

El máximo exponente de este último punto es sin lugar a dudas el seis de enero, día de Reyes, donde se reparten millones y millones de juguetes (comprados en muchos casos casi a precio de oro) y que en ocasiones no provocan otra cosa sino la absoluta indiferencia del niñ@, que se acentúa si encima tiene ya un montón de trastos en su cuarto o, lo que es aún peor, en el 'cuarto de los juguetes'.

Algunos de esos chismes ni siquiera sobreviven a la puesta de sol, ya sea porque venga defectuoso, sea muy sensible o porque la criatura ha decidido que es buena idea agarrarlo por un extremo y estamparlo contra el suelo repetidas veces, formando parte de unos abarrotados contenedores de basura (por lo menos tirad los envases de cartón al contenedor de cartón y los plásticos al contenedor de los plásticos, cojones) horas después.

Parece que hay gente que compra por comprar, cuando quizá sea más beneficioso comprar lo que es realmente útil en vez de tanto trasto innecesario El siguiente vídeo es un ejemplo de uno de esos chismes que pueden ser útiles a algunas personas:



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